Tizas
A mis compañeros
Del espacio.
La ultima hora se hizo mas lenta de lo común, mi alrededor
se hizo mas pequeño y solo quedaban el señor enfrente mió y yo. Pero voy a
volver un poco el tiempo atrás para empezar.
El día comenzó como siempre, desayuno matutino un par de
cervezas, no soy del desayuno americano, aunque ahora que lo pienso la gente
desocupada siempre se despierta así. Pero no es mi caso, trabajo en una
empresa, similar a todas nada la hacia diferente. Viaje en más ascensores que
cualquier político, y te digo que después te cansa, el aire se comprime y las
paredes se hacen de mármol hasta que llego al 8 piso.
Siempre espere que un día se quedara el ascensor cosa que
pueda tener unas pocas horas de paz aunque este arriba de un ascensor, todos
sabrían donde estoy y nadie me podría molestar por que estoy dentro de un
ascensor. Una lastima que solo ocurra en las películas.
Pero volviendo al tema, todo esto hace que sea un día
normal, por una diferencia estoy cubriendo a un amigo en esta empresa. La cosa
es que mi amigo vendía cosas bastante alucinógenas que te volaban la cabeza y
se ve que lo pescaron, y se fue del país, pero hasta que volviera alguien tenia
que trabajar en lugar de el.
Durante unos años quise hacer lo mismo y no funciono muy bien.
Por que a la semana tenia una mafia queriéndome matar, pero lo poco que hice lo
disfrute.
Me acuerdo que salía de casa y me iba para lo de un amigo y
le compraba algunas cosas, la más conocidas cosa de vender bien.
Después salía para algún lugar para comer algo y si ya era
de noche me metía en algún boliche. Ahí vendes mucho sobre todo a la gente
grande que le gusta experimentar los pibes ya traían de su casa. Vendía muy
bien y ganaba algunos pesitos para la semana pero a mi la plata no me
importaba, mi viejo me tiraba algunos pesos y así pagaba el depto pero lo que
mas me gustaba era la experiencia que ganaba, el ambiente en el que estaba, era
misterioso, oscuro. La gente esta metida en otra cosa y hablar con ellos es
como hablar con gente vacía pero que cuando me compran se llenan de magias y
conversaciones que a lo que si nunca hubieran tenido. Las drogas no son malas
pero la gente las vuelve así, podes tranquilamente fumarte uno y no matar a
nadie pero si lo convertís en tu sangre ahí si cambia.
Lo malo es que existía la competencia, y era jodida por que
algunos reclutaban pendejos cosa que los cargas con armas y ya esta, pero todo
el miedo sigue existiendo.
La cosa es que este amigo me dejo a mi con la empresa por
que dentro de todo era el mas normal de todos, va para mi. No era muy difícil
ponerme un traje.
Lo único malo del trabajo es que todo los días son los mismo
mucho no cambia, el trabajo te hace volver una persona monótona.
Pero después de un día difícil no aguantaba mas y me mande
para una de las fiestas que me gustan, por suerte tenia algunas cosas que me
habían quedado, llegue a un galpón bastante vació y me encontré con gente que
ni conocía, mejor, comencé a hablar y en unas horas nos subimos a una van y nos
metimos en el campo. Había un tipo por ruta 5 que tenia los mejores hongos,
obvio que no me lo iba a perder, si tengo que vivir para probar de todo lo
tengo que hacer ahora. Después de un rato yo tenia que volver, los otros se
quedaron así que yo me mande solo a caminar total no era muy tarde y no había
nada que me impidiera volver a casa de hecho me sentía libre, lejos de casa
nada de preocupaciones. Llegue a un pueblito cerca de ahí y hablando con
algunos para saber como volver un hombre me llevo hasta la estación.
Me subí al tren y me senté en un lugar bastante cómodo justo
pasaba un tipo que vendía café, mi cuerpo estaba frió por no haber dormido
aunque por otro lado el sol ya empezaba a calentar. Había un hombre en frente
mió leyendo, quise leer la tapa del libro pero se ve q no le gusto que yo lo
mirara, y cerro el libro, se ve que no se podía concentrar si alguien lo
miraba, y si a mi me pasa lo mismo.
Llegue a casa y me acosté por un rato, pero siempre miro
para la puerta antes de acostarme para ver que las luces estén apagadas. La cosa
es que en el movimiento de ver la puerta veo que un hombre alto y flaco me
mira.
Pensé que estaba con el efecto de lo que había comido pero
ya habían pasado varias horas y el tipo parado me sonrió.
Con una voz profunda creando un eco me dijo, -¿empiezas vos
o yo?-.
Me quede helado, sabia que ese tipo era real, no lo estaba
creando mi mente, me senté en la cama y lo primero que me salio fue, -¿sos el
diablo o dios?-. Se rió con una risa seca casi aguda y se sentó en la silla,
con los brazos apoyados sobre las rodillas, me dijo; ninguno de los dos, no soy
ni un espíritu ni un santo, y vuelve a reír. Eso me ponía muy nervioso las
risas sin sentido nunca me terminaron de entender.
Pero ya empezaba a sentir miedo, nunca me asuste de ver
cosas pero esta era muy real, le pregunte como había entrado pero ni me
contesto y fue directo al tema, se ve que ya venia con una misión o algo así.
Pero le pregunte con un tono de angustia, si me iba a llevar hoy. Se levanto
enojado como una fiera con los ojos muy puestos. Pero por otro lado estaba
tranquilo, las palabras las mandaba con una paz, y estaba claro que era un tipo
tranquilo por que no se tenia miedo a si mismo.
Al principio no me contesto y deambulo por la habitación
hasta que con un grito me dijo,- pasa que ustedes no saben apreciar lo que
tienen y por eso se los saco, para darle vida a alguien que si se lo merezca,
tu vida va a seguir siendo la misma y si terminas hoy o mañana va a ser lo
mismo.
Defraudado por la contestación vi como se acercaba una luz
azul bastante poderosa como un portal, del bolsillo saco una carta de poker y
del otro bolsillo una birome dorada. Termino de escribir y las guardo devuelta,
me miro sonrió con una de sus sonrisas y apago las luces. Solo quedaba ese
portal y yo, sin miedo ahora, respire y sentí un golpe duro.
Me levante muy suavemente y estaba en mi cama otra vez, pero
yo sentía como todo a mi alrededor iba mas lento. En ese momento sabia que ese
día lo iba a recordar, como el día que mi mente se cerro. Y por dentro de mi
cerebro escuchaba una voz que cantaba.
